Subida a la Tiñosa desde el Cortijo Alto de Torres
Subida a la Tiñosa desde el cortijo Alto de Torres
Como esta excursión es más dura desde el punto de vista físico (hay un desnivel de 700 m aproximadamente), hemos optado por recortar su recorrido y empezarla desde el cortijo Alto, donde hay una explanada para que aparquen los coches. Está indicada para grupos reducidos de personas que presenten una buena forma física. Subiremos hasta el espectacular abrigo del Morrión y desde allí crestearemos hasta la cumbre. Descenderemos por el mismo camino.
Distancia: 7 km .
Duración: 5 horas
Tipo de camino: campo a través y veredas de cabras
Dificultad: alta, aunque la pendiente que habrá que afrontar nunca es agobiante
Época del año: preferentemente en primavera (marzo-junio); también se puede realizar en otoño (septiembre - noviembre)
Material: calzado y ropa cómodos, gorras, agua, protección solar, bocadillos, prismáticos, cámara digital.
Interés naturalístico:
Esta excursión es probablemente la de mayor interés naturalístico de la comarca, pues nos permite observar varios pisos de vegetación, con diferentes adaptaciones de vegetales y animales, especialmente a las duras condiciones de la alta montaña mediterránea. Abundan las especies de piornos, espinosos y almohadillados, y de lastones, grandes gramíneas de cepa perenne. Entre las grietas de las rocas aparece una gran diversidad de plantas, con abundantes elementos de reducida área de distribución e incluso endémicos, como la bonita Armeria trianoi de las zonas cercanas a la cumbre. En la cara norte encontramos plantas de querencias más eurosiberianas, como Paeonia coriacea o el mostajo (Sorbus aria).
En la cumbre se concentran precisamente una gran variedad de insectos, que acuden en masa para sus rituales de apareamiento: mariposas (macaón, vanesa, etc.), mariquitas, chinches, tijeretas, etc. Por las laderas podemos observar las bellas y delicadas nemopteras o los grandes y pesados saltamontes casi ápteros del género Eumigus. En los piornos son comunes los insectos palo. También podemos observar varias aves propias de zonas altas, como el acentor alpino, los roqueros rojo y solitario, el águila real, la perdicera, etc. Con un poco de suerte, podemos toparnos con la escasa cabra montés. Desde la cumbre podemos observar una panorámica privilegiada de la Subbética y otras zonas de Andalucía.
Nemoptera bipennis
Sorbus aria