Subbética Natural,turismo de naturaleza en la Subbética cordobesa(Córdoba).Parque Natural Sierras Subbéticas.

Aproximación al estatus de algunos vertebrados de las Sierras Subbéticas Cordobesas

     Aproximación al estatus de algunos vertebrados de las Sierras Subbéticas Cordobesas.

     Enrique C.M. Triano.

     Mamíferos.
     Erinaceus europaeus (Erizo Europeo).
     Distribución. Probablemente en toda la comarca, aunque ignoramos su existencia en las cumbres más altas.
     Poblaciones. Categorizamos a este insectívoro como de común a poco abundante, con significativas diferencias de densidad entre hábitats.
     Problemática y medidas de conservación. Es animal eminentemente nocturno, cuyas poblaciones son raramente predadas por los carnívoros, gracias a sus espinas dorsales. Sólo el Búho Real (Bubo bubo) lo consume con relativa frecuencia (datos propios, ver también, p. ej. Hiraldo et. al., Pérez), poseyendo éste una especial habilidad para despellejarlo. En algunas ocasiones ha sido constatada también la predación por parte de la Lechuza Común, si bien de forma anecdótica (ha sido registrado incluso un caso en el que una lechuza ha "aprendido" a despellejar un erizo subadulto, al parecer se puede tratar de la primera cita de este interesante comportamiento, datos propios).
     El uso de insecticidas se preveé sea perjudicial para la especie, dada la dieta eminentemente insectívora y, sobre todo, de aquellos erizos que viven en agrosistemas.
     Especial énfasis debe ser puesto al detalle de su vulnerabilidad por el tráfico rodado, puesto que son muchos los erizos que mueren atropellados al intentar cruzar la carretera. La potenciación de pasos subterráneos supondría un interesante apoyo a la conservación no sólo de esta especie, sino de otras muchas que se ven seriamente dañadas, directamente por atropello o indirectamente por segregación de sus poblaciones. Por poner un ejemplo al respecto, de los 109 erizos colectados por Dickman (1988) para un estudio sobre ecología alimenticia de la especie, el 78% pertenecían a individuos atropellados, lo que nos da una idea de la magnitud que reviste este factor.   
     Talpa caecca. Topo ciego.
     Otro representante de este orden es el topo ciego (Talpa caecca). Se trata de un insectívoro muy raro en la zona. Los únicos datos que se poseen proceden del análisis de egagrópilas de Lechuza Común. La importancia de encontrar el topo ciego en las Subbéticas radica en su importancia biogeográfica, ya que a partir de la mitad sur de España, su distribución va rarificándose, encontrándose sólo en unas pocas manchas de distribución.
     Las poblaciones de Talpa caecca, si existen en la actualidad, deben ser muy escasas. El topo ciego es una de las especies animales que necesita un régimen de protección regional distinto al nacional. En concreto, T. caecca no está protegido por la Ley, ni a nivel nacional ni autonómico, a pesar de que su distribución y densidad en Andalucía es bastante exigüa. Que su densidad a nivel global sea, supuestamente, alta -junto al hecho de su incidencia parcial negativa en la economía humana- no debe implicar que las medidas de conservación no sean practicadas en determinados amplias regiones donde su estatus sea más precario y/o posea un interés biogeográfico destacado.
     Neomys anomalus (Musgaño de Cabrera).
     Distribución. Este diminuto y voraz sorícido ha sido considerado como una de las joyas del Parque Natural de las Sierras Subbéticas. Su presencia hay que analizarla desde el punto de vista de la reciente historia evolutiva del Paleártico. La configuración de esta comarca como indudable isla continental ha permitido que el Musgaño haya podido seguir instalado en esta zona (Herrera 1973; Triano 1985). La relativa alta humedad de la comarca de las Subbéticas, junto  a la altitud media de sus montañas han debido permitir que tras la regresión de los hielos en dirección Norte, las poblaciones de musgaños se pudiesen asentar en la zona. Por consiguiente Neomys anomalus reviste un atractivo especial desde el punto de vista biogeográfico.
     Los análisis de egagrópilas nos han permitido confirmar que el lugar donde parece que Neomys anomalus poseía unas poblaciones más densas y, quizás, más estables era la Laguna Ramírez, situada en el término de Cabra. Sin embargo, dicha laguna ha sido desecada artificialmente. Junto a esta laguna, a pocos kilómetros, se encuentra uno de los ríos más importantes de la comarca, el río Cabra, que en la actualidad parece encontrarse en precario estado de conservación, debido a la polución de sus aguas.
     En el término de Cabra, sobre todo, en la zona exterior al Parque, era quizás el área donde el Musgaño de Cabrera podría alcanzar sus poblaciones más interesantes. Sin embargo, en estas zonas es bastante probable que el Musgaño haya desaparecido.
     Recientemente han sido observados Musgaños de Cabrera en los términos de Priego (Nieto J.M., comunicación personal) y Carcabuey (datos propios) en pequeños arroyos de aguas poco contaminadas (en principio, deben estar un poco contaminadas, pero no críticamente, por los residuos provenientes de el tratamiento fitosanitario de los olivares). Estos dos puntos recientes de observación, se encuentran situados en arroyos donde predominan los olivares. A una altitud de unos 600 metros. En principio, deben existir aún núcleos de este sorícido en unos cuantos más arroyos de aguas no muy polucionadas. Destacar que el mayor grueso de las poblaciones de Musgaño de Cabrera probablemente se encuentren fuera de los límites del Parque Natural.
     Problemática. Biogeográficamente, las poblaciones de Musgaño de Cabrera de la comarca de las Subbéticas son, hasta el momento, una de las más meridionales de cuantas se conocen; excepción hecha de !!!!. Desde el punto de vista conservacionista las áreas periféricas de distribución de una especie juegan un papel muy importante en el proceso de especiación y radiación de la especie.
     La alteración, degradación y contaminación de los cursos de agua, la desecación de alguna laguna donde poseía sus poblaciones probablemente más numerosas y estables, junto al abuso de insecticidas han debido ser las causas fundamentales de la reducción de sus contingentes. Los insecticidas es de esperar influyan desde dos vertientes: a través de la presas contaminadas y, fundamentalmente, por la contaminación del agua -esta a su vez provoca una disminución de las presas potenciales-. Por otro lado, la predación no parece ser un importante problema para la especie (Triano, 1985).
     La protección del Musgaño de Cabrera no se certifica con la figura del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, debido a que la mayoría de los contingentes de la especie, parecen distribuirse en las zonas externas al Parque. En este sentido, urge recordar la importancia que tiene la "conservación" (entendida en este caso como minimización de perturbaciones) en las áreas no protegidas, la influencia de los aspectos regionales sobre los locales, la destrucción de los bosques de ribera (de importancia para el movimiento y refugio -antipredador y climático- de la especie) y la degeneración cuantitativa y cualitativa del recurso agua. En este sentido, resulta prioritario la realización de una estrategia sólida y sostenible de protección e impulso de los bosques de ribera debido a su importancia en múltiples aspectos de conservación, confort humano y recursos naturales (ver Triano et al., 1990).
     Suncus etruscus (Musarañita).
     El frío debe ser un decisivo limitante de la especie por lo que sólo en contadas ocasiones ha sido registrado a más de 800 metros de altura.
     Poblaciones. Podemos considerar a la especie como común, con las limitaciones de altitud que mencionamos.
     Problemática y medidas de conservación. Sus poblaciones parecen mantenerse en equilibrio, aunque suponemos que, con bastante seguridad, el empleo de fitosanitarios debe afectar de alguna forma (el constatar el grado incidencia de productos tóxicos sobre las poblaciones de vertebrados es un asunto técnicamente espinoso que se nos escapa de las manos).   
     La musaraña más abundante es la común (Crocidura russula) mucho más grande que la anterior. Aunque puede ser encontrado en todos los hábitat, parece sentir predilección por los bosques maduros y sotobosques, de manera que puede ser más abundante en aquellos ecosistemas más maduros. En las huertas debe alcanzar también notables densidades, aunque bastante menores que en ambientes naturales, si encuentra algún lugar de refugio.
     Probablemente se distribuye por toda la comarca, incluyendo las cumbres de los picos más altos. Al igual que la Musarañita debe estar afectada por los residuos tóxicos fitosanitarios, debiendo ser la predación bastante baja en relación a su densidad. La Lechuza Común (Tyto alba) y el Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus) pueden ser sus principales enemigos naturales. Sin embargo, el factor que más ha debido y debe incidir sobre las poblaciones de Crocidura russula debe ser la degradación o eliminación de los bosques donde encuentran su hábitat más óptimo.
     Orden Murciélagos (O. Chiroptera).
     El grupo de los murciélagos es, sin duda alguna, uno de los más importantes de esta comarca. Su enorme riqueza específica, han sido registrados 16 murciélagos distintos, lo confirma. Sin embargo, sus poblaciones se encuentran en grave riesgo. La alteración de las cuevas -sus refugios más destacados-, la deforestación, junto, de nuevo y con especial énfasis, la sobreutilización de insecticidas están dando al traste, no sólo con la mayoría de las poblaciones, sino con la interesante comunidad que forman. Precisamente, como es norma, los murciélagos más afectados son precisamente aquellos más especialistas.
     La predación no es un factor que deba disminuir las poblaciones puesto que pocos depredadores consumen murciélagos. Sin embargo, quizás una elevada tasa de mortandad de jóvenes puede ser una causa hasta cierto punto limitante.
     En lo referente a su biología un aspecto destacable es que no existe por lo general una hibernación prolongada en esta zona, ya que en dias, o incluso periodos favorables, pueden presentar actividad.
     Los murciélagos juegan un importante papel en la economía agraria. Es bien conocido la importancia de los murciélagos insectívoros en el control del número de insectos y su participación en el mantenimiento del equilibrio natural; son auxiliares de la agricultura en no menor grado que las aves insectívoras.
     Rhinolophus euryale (Rinolofo mediterráneo).
     Poblaciones. Puede ser considerada como una especie
escasa en la zona.
     Problemática y medidas de conservación. Su relativo interés biogeográfico y su distribución además de reducida sustancialmente disyunta hacen de este murciélago una especie susceptible, a priori, de atención conservacionista. Si a ello, se une su discreta densidad local, junto a los fuertes problemas derivados de la destrucción de las comunidades de insectos y la deforestación, nos encontramos con uno de los vertebrados más necesarios de protección de la comarca.
     En concreto, junto al topo ciego (Talpa caecca) y el roquero rojo (Monticola saxatilis), sólo existen siete vertebrados terrestres que, en principio, merecen más atención de conservación que Rhinolophus mehelyi. Resulta curioso observar (ver apartado criterios de conservación de vertebrados) como especies que se suelen considerar más "necesitadas de protección" como el búho real (Bubo bubo), la garduña (Martes foina) o el halcón peregrino (Falco peregrinus) -emblema del Parque Natural- posean índices de necesidad de conservación sustancialmente inferiores al Rinolofo Mediterráneo. No resulta difícil observar que las tres anteriores especies son más conspícuas para el sesgado ojo humano que el murciélago.
     Myotis blythi (Murciélago Ratonero).
     Distribución. Especie de distribución circunmediterránea, hasta llegar por el Este a China (Corbet, 1978). El murciélago ratonero ha podido ser observado e identificado en, al menos, 6 puntos distintos dentro del Parque Natural y, otros tantos, fuera de los límites de este. La mayoría de la población debe encontrarse dentro del Parque, fundamentalmente, en los sotosbosques y bosquetes del complejo Nava-Arroyo Bailón. Se espera que se distribuya por todas aquellas áreas donde se existan manchas, no excesivamente exigüas, de sotobosques cerrados o etapas más máduras del monte mediterráneo.
     Poblaciones. Parece ser menos abundante que el ratero y debe sentir predilección por los mismos hábitat y poseer análogas costumbres. Su estatus debe ser considerado como relativamente abundante; si bien, parece bastante probable que su densidad haya disminuido en la zona vertiginosamente (datos propios procedentes del análisis de egagrópilas de lechuza).
     Problemática y medidas de conservación. La querencia del murciélago ratonero por formaciones boscosas ha debido influir que tras la fragmentación y degradación del monte original se haya producido una disminución de efectivos. Por otro lado, es previsible la incidencia negativa de los productos fitosanitarios. Finalmente, en varias ocasiones hemos podido encontrar Myotis blythi en cuevas. La utilización recreativa, particular o guiada, de estos frágiles hábitat, que, dicho sea de paso, parece ir en aumento, debe resultar negativa para las poblaciones de este murciélago.
     Plecotus austriacus (Orejudo Austriaco).
Quizás este murciélago, característico precisamente por sus desconmensuradas orejas, sea uno de los más afectados por la incidencia humana, antes podía ser un elemento característico de la comunidad de quirópteros. Hasta el momento lo hemos encontrado sólo en zonas boscosas y, en ninguna ocasión, en casas, que al parecer suelen utilizar como refugios usuales (Balcells, 1963; Paz, 1984).
     Miniopterus schreibersi (Murciélago troglodita).
     Distribución. La distribución de Miniopterus schreibersi en la comarca se circuscribe fundamentalmente, por consiguiente, a aquellas zonas con disponibilidad de zonas de refugio y cría. Ha sido localizado sólo en dos ocasiones directamente y varias veces a través del análisis de egagrópilas. Han sido encontrados pequeños núcleos de murciélagos trogloditas a unos 1350 metros en la Sierra de la Tiñosa.
     Se espera que el murciélago troglodita habite, al menos, en un tercio del Parque Natural; si bien, es también esperada su presencia en otros enclaves situados fuera de los límites establecidos de Parque.
     Poblaciones. Al igual que el Orejudo Austriaco (Plecotus austriacus) ha debido de tener poblaciones bastante nutridas, aunque en la actualidad su presencia debe ser de escasa a muy rara.
     Problemática y medidas de conservación. De los murciélagos detectados hasta el momento en la zona de estudio, es este, quizás, el que presenta, a nivel general uno de los mayores riesgos de extinción. El grupo de los murciélagos tomado en conjunto, poseen la característica de ser, de manera previsible, significativamente afectados por la incidencia de los insecticidas, tanto estos deben influir en la disponibilidad de presas y en la salud y éxito reproductor de los murciélagos. El murciélago troglodita además, debido a su tendencia a especializarse a formar colonias en cuevas, cuenta con un factor agravante de riesgo de extinción. En efecto, la perturbación directa de las cuevas debe generar serias alteraciones en la permanencia de las colonias. Urge crear una normativa adecuada que permita una ordenación seria de la utilización de cuevas con fines turísticos o de entretenimiento (ya sean de forma particular o guiada), adecuándolo a las capacidades de la gruta, para evitar pérdidas de este delicado ecosistema.

Miniopterus schreibersi en la cueva de los Mármoles (Sierra de los Judíos)

     Oryctolagus cuniculus (Conejo).
     Poblaciones. Debe ser sin duda alguna el mamífero más abundante, al menos desde el punto de vista energético. La influencia de la mixomatosis es aún notoria, siendo el componente más importante de la mortalidad de conejos (ver Genner y Ratcliffe, 1965; Soriguer, 1979), si bien recientemente nuestros conejos parecen estar formando anticuerpos contra el mixomavirus (Soriguer R.C., comunicación personal). La incidencia de esta enfermedad epizoótica virásica ha afectado también a las poblaciones de predadores del conejo (ver p. ej., Moore, 1956; Lockle, 1956; Valverde, 1965; Soriguer, 1979) y a la vegetación (p. ej., White, 1961; Watt, 1962; Thomas, 1963).
     Problemática y medidas de conservación.   En lo que respecta a causas externas limitantes de los efectivos de Oryctolagus podemos citar la propia incidencia de la caza. Indudablemente una presión abusiva de este tipo si puede incidir negativamente en una reducción de contingentes, si bien las poblaciones parecen mantenerse en equilibrio. No obstante, una política acertada de manejo de esta especie debe contar con el necesario control de sus poblaciones, puesto que una explosión demográfica de la especie puede producir serias alteraciones en la composición global del ecosistema.
     Es obligado recordar unas hipótesis bastante corroboradas por estudios teóricos y prácticos, pero que, por desgracia, aún no han sido suficientemente asimiladas por ciertos grupos sociales directamente implicados (cazadores, en general). Los predadores no pueden regular las poblaciones de sus presas; sin embargo, éstas sí pueden regular al número de predadores. Resulta, por tanto, engañoso pensar que reduciendo el número de predadores potenciales las poblaciones de conejos, liebres y perdices van a experimentar un sustancial aumento.
     La competencia con otros fitófagos, la reducción de la calidad de las especies vegetales que seleccionan, la acción negativa de herbicidas sobre la salud, éxito reproductivo y calidad del alimento, junto al riesgo potencial de enfermedades, son las causas que, principalmente, pueden afectar a las poblaciones de este tipo de consumidores primarios.
     Alimentación. Estas formaciones no poseen en abundancia gramíneas y compuestas, la base fundamental de su dieta (Soriguer, 1988), por lo que en periodos de actividad salen al exterior, a zonas despejadas.
     Ecología. La importancia ecológica del conejo es vital en el ecosistema mediterráneo, puesto que ocupa una posición clave en el entramado de los hábitat mediterráneos, al ser pieza fundamental o muy importante para la mayoría de los depredadores de mediano y gran tamaño (datos propios; ver también p. ej. Valverde, 1967; Delibes, 1975; Soriguer, 1979; Delibes e Hiraldo, 1980). Han sido contabilizados cerca de un total de 50 depredadores distintos (después de Soriguer, 1979), incluídos accidentales, del Conejo en la Península Ibérica, de entre estos y en la Subbética y aproximadamente por orden de importancia, el Búho Real (Bubo bubo) (datos propios, ver también Hiraldo et. al., 1975; Pérez, 1978), el Aguila Real (Aquila chrysaetos) (ver Delibes et. al. 1975), el Aguila Perdicera (Hieraaetus fasciatus) (datos propios; Leiva, com. pers.; Real, 1984), el Turón (Putorius putorius) (ver Ballarín et. al., 19l80) y el Gato Montés (Felis silvestris)  (ver Aymerich et. al., 1980) parecen ser los más especialistas en su captura. No obstante, la incidencia de estos depredadores debe ser mínima ante las densas poblaciones de Conejo.
     Pitymys duodecimcostatus. (Topillo Común).
     Hábitat. Según Soriguer y Amat (1980) el topillo común suele sentir inclinación por la consumición de bulbos, los cuales parecen ser más abundantes -cuantitativamente- en zonas degradadas abiertas. Por consiguiente es obvio que en aquellos hábitats donde con mayor frecuencia podremos observar los acúmulos de tierra que producen estos pequeños roedores, serán en atochares y tomillares, sobre todo, si los suelos son suficientemente profundos. También es frecuente observarlos en los cultivos, donde pueden producir daños a las cosechas. Por ello el hombre ha tenido, al igual que con otros roedores, una lucha intensa.
     Distribución. El topillo puede ser localizado prácticamente en la totalidad del Parque y la comarca sin excepción, encontrándose a altitudes superiores a los 1300 metros fácilmente.
     Poblaciones. Es quizás uno de los pocos organismos vertebrados cuyas poblaciones parecen ir en aumento. La degración del bosque mediterráneo, permite un aumento de geófitos en el terreno. Si tenemos en cuenta que precisamente las bulbáceas son la parte fundamental de su dieta, y que la densidad de sus poblaciones pueden estar relacionadas con la densidad de bulbos (ver Soriguer y Amat, 1980), bien puede explicarse este aumento por una mayor disponibilidad de recursos tróficos.
     Problemática y medidas de conservación. Prescindiendo del hombre, que globalizando ha permitido la expansión de esta mamífero subterráneo, los factores naturales directos no deben ser una grave limitación poblacional para la especie.
     Debe ser considerado el control de las poblaciones de topillo, por métodos específicos, en aquellos lugares que supongan una acción negativa para la economía humana, o bien, pongan en peligro alguna especie de planta, o altere determinados ensamblajes o comunidades de animales o plantas. Un estudio reciente (Módulo de Guardería Ambiental. Escuela Taller Subbética (1990), Triano et. al., 1990) parece indicar como el topillo no parece ser un factor de incidencia para las poblaciones de Narcissus bugei; por lo que dicho tipo de estrategias deben ser realizadas sólo cuando se verifique la posible acción destructora del topillo.
     Ecología. Pitymys duodecimocostatus representa un interesante eslabón en la red trófica mediterránea; sobre todo, para los predadores de pequeño y mediano tamaño. De hecho son consumidos con mayor intensidad de lo esperado, a pesar de sus costumbres subterráneas. Su abundancia local habrá hecho que mamíferos como el zorro (Vulpes vulpes) (datos propios), o aves como el Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus) (datos propios) y la Lechuza (Tyto alba) (datos propios, ver también, Herrera, 1973; García L, 1982) se hayan convertido en verdaderos especialistas de su captura; como postula Lack (1946) un alimento superabundante puede dar como resultado una relativa alta especialización de todos sus depredadores.
     Mus musculus L. (Ratón Casero).
     Poblaciones. Es muy posible, al menos eso parecen mostrar los datos sobre dinámica anual de poblaciones en la comarca, que se haya verificado una fuerte disminución de los efectivos de ratones, aunque su constatación y el acercamiento a las posibles causas de esta regresión se nos escapa por el momento de las manos.
     Problemática y medidas de conservación. Movimientos. Alimentación. Nidificación.
     Ecología. El familiar Ratón Casero, es quizás uno de los vertebrados más abundantes de esta comarca. Su versatilidad a la hora de elegir hábitat (puede ser actualmente observado en todo tipo de formaciones), su adaptable comportamiento alimenticio, su capacidad reproductiva, han hecho que cuando el hombre ha transformado los ecosistemas naturales, este roedor invada literalmente el espacio.    Aunque puede ser inferido de la información expuesta para el Ratón de Campo, debe recalcarse que en la actualidad Mus musculus, es un elemento primordial en el mantenimiento de las comundidades de pequeños y medianos carnívoros.
     Nota taxonómica. La diferenciación entre el Ratón Casero y el Moruno (Mus spretus) es, hasta el momento, muy discutible, existiendo una amplia diversidad de opiniones sobre los criterios de diferenciación, la distribución del Ratón Moruno, la densidad relativa de cada especie cuando son simpátridas, e incluso, si es adecuada o no la clasificación como M. spretus. Por ello, no hemos citado a esta última especie y hemos reservado el apelativo de Mus musculus L., hasta que la situación se encuentre suficientemente esclarecida; siguiendo el criterio de Corbet (1978), y dejando atrás otras contribuciones como la de Bonhomme et. al. (1983) u Orsini et. al. (1983). Si nos basamos en el criterio de la presencia o no de muesca en los incisivos superiores, el análisis de cráneos de Mus procedentes de egagrópilas de Lechuza da como especie dominante a Mus musculus, aunque cita la presencia más residual de spretus (ver en contraposición Delibes, 1983).
     Apodemus sylvaticus (Ratón de Campo).
Con un peso de unos 25 gramos, el Ratón de Campo es una pieza clave en la alimentación de los pequeños y medianos cazadores alados y terrestres de nuestros ecosistemas (datos propios; ver también, p. ej., Herrera, 1973; Amores, 1975; Ballarín et. al., 1979; Delibes e Hiraldo, 1980). En la actualidad, está pasando a un segundo plano en este papel, puesto que la degradación del bosque y matorral mediterráneos está produciendo que un  roedor introducido, más pequeño, el Ratón Casero (Mus musculus L.),  ocupe estas nuevas áreas deterioradas. El Ratón de Campo es un habitante típico del bosque maduro, lanchares y sotobosques y garrigas de estructura densa. No obstante, puede ser también observado, aunque con una abundancia mucho menor, en hábitats humanos como huertas y olivares, estando en estos casos bastante ligado al refugio proporcionado por los bosques y matorrales de ribera y construcciones artificiales humanas. También en estas zonas altamente humanizadas, encuentras altas densidades en espacios lagunares. Hemos constatado como tras la desecación de una laguna en el área de estudio el ratón de campo ha tendido a la extinción local, mientras que el ratón casero pasaba a colonizar el área.
     La cantidad y calidad de alimento es un factor de control de poblaciones, que al poseer un claro ritmo estacional en la zona, provoca serias alteraciones en la dinámica poblacional de la especie que presenta, al igual que todos los demás roedores, mínimos poblacionales en la época de verano a principios de otoño (datos propios; ver también, Soriguer y Amat, 1979).
     Vulpes vulpes (Zorro Común).
     Con mucho el carnívoro más abundante de la zona. Algunos autores indican que sus efectivos van en aumento en la Península Ibérica (Delibes, 1983). Aunque alcanza sus mayores poblaciones en formaciones boscosas, no es difícil el observarlo en olivares. Su alimentación es sumamente diversa, puesto que esta constituida casi a partes iguales por micromamíferos, conejos, insectos, materia vegetal (fundamentalmente frutos) y otros grupos (principalmente aves terrestres, reptiles y algunos anfibios) (datos propios; ver también, Amores, 1975; Castroviejo et. al, 1975). Además cada grupo es preferentemente predado en una determinada época del año, precisamente cuando el ritmo estacional lo hace más abundante. Esta capacidad trófica, junto a su relativa capacidad de vinculación a hábitats degradados, son quizás las claves de que, al contrario del resto de los carnívoros, éste haya podido aguantar más fácilmente la acción humana.
     El hombre, prescindiendo de causas indirectas, pasa por ser su mayor enemigo, ya sea mediante caza directa o captura con cepo (práctica que, aunque ilegal por su falta de selectividad, sigue utilizándose extensivamente en nuestras sierras); por suerte, el envenenamiento con cebos está dejando de ser una práctica común. Predadores naturales no parece tener muchos sólo el Búho Real (datos propios) y posiblemente el Aguila Real, produzcan algunas bajas (ver algunos ejemplos en Cramp (1982 y 1985)..
     Martes foina (Garduña).
     Poblaciones. Podemos considerar a la Garduña como un carnívoro bastante abundante, puesto que alcanza en las zonas boscosas de nuestra comarca una densidad relativa bastante alta.
     Problemática y medidas de conservación. El hombre con la deforestación y su caza directa (principalmente con cepos), debe ser el principal causante de bajas en las poblaciones de Garduña.
     Alimentación. Su alimentación se basa en la captura de micromamíferos (ratones y musarañas, principalmente), algunos conejos, pájaros y, frecuentemente, frutas en otoño-invierno (ver Delibes, 1978; Ryszowski et. al., 1971; Amores, 1980).
     Nutria. Lutra lutra. Carnívoro ligado estrechamente a las zonas ripícolas bien conservadas. Su desaparición local debió provocarse hace unos 10 años; si bien no se descarta que fuera del Parque queden algunos ejemplares aislados, si bien esta posibilidad cada vez parece más oscura.
     Felis silvestris (Gato montés).
     Poblaciones. Su estatus debe ser bastante precario, aunque no puede definirse, si quiera groseramente, debido a sus típicas costumbres crípticas y solitarias.
     Problemática y medidas de conservación.   Es quizás el carnívoro actual más vulnerable. No es tan infrecuente que el espléndido gato montés sea matado en manos de cazadores desaprensivos. Pero más peligroso que esta amenaza, que por suerte va en decrecimiento, es la destrucción del bosque mediterráneo. Por su fidelidad a éste, puede ser considerado -junto al lince ibérico- como el mejor representante de los predadores terrestres de los ecosistemas mediterráneos, hace que la destrucción de los hábitats naturales acabe de forma tajante con toda posibilidad de vida.
     Otro grave problema que puede tener repercusiones insospechadas para el gato montés es su cruzamiento con gatos domésticos asilvestrados. En efecto, con mayor frecuencia podemos encontrar en el monte gatos domésticos, que al aparearse con los monteses producen híbridos. Si, simplemente, todos los gatos monteses llegan en algún momento a tener alguna "parte genética" de doméstico -y no debe ser un fenómeno tan difícil- en pruridad, habremos perdido una especie. Realmente, este problema es mucho más preocupante de lo que en un principio cabe esperar.
     Alimentación. Su alimentación debe estar basada en la predación del conejo (Oryctolagus cuniculus), aunque micromamíferos y pájaros deben contribuir apreciablemente a su dieta (ver no obstante, Aymerich et. al., 1980).
     Sus scrofa (Jabalí).
     Poblaciones. El jabalí hasta hace pocos años, debió de ser un animal muy escaso, probablemente bien refugiado en cualquier mancha extensa y densa de matorral. Recientemente, ha experimentado un aumento poblacional bastante notorio,
     Problemática y medidas de conservación. de forma que quizás sus poblaciones sean excesivas para las capacidades del bosque, pudiendo influir directamente sobre las especies de aves ligadas al suelo- sobre todo las crían en este sustrato- e indirectamente sobre los demás mamíferos ligados a la consumición de materiales vegetales , puesto que está comprobado que un exceso de grandes fitófagos producen un desplazamiento de la dieta alimenticia del conejo hacia herbáceas menos nutritivas (Soriguer, 1988), lo mismo debe ocurrir con el resto de pequeños fitófagos. Debemos tener en cuenta el hecho crucial, de que los herbívoros, en general, intenta conseguir una alimentación idónea, a través, fundamentalmente de la optimización del balance nutricional, más que una maximización de energía o tiempo (ver p. ej., Ellis et. al., 1976; Westoy, 1974; Belovski 1978; 1981; 1984). En la actualidad el único agente limitante de las poblaciones de este suido es el hombre, por medio de caza directa, ya que ningún animal parece atacarlo.
     Movimientos. Ocupa fundamentalmente manchas cerradas de matorral para refugiarse durante el día, para posteriormente por la noche salir al exterior 
     Alimentación. Ocupa fundamentalmente manchas cerradas de matorral para refugiarse durante el día, para posteriormente por la noche salir al exterior donde consumen gran cantidad de bulbos, muy abundantes sobre todo en áreas degradas, y bellotas -éstas en la época invernal-, no desdeñando el alimento de origen animal.
     Cabra montés. Capra pyrenaica. Se tiene constancia de la existencia de la especie desde hace unos 15 años. Por fuentes, suficientemente fidedignas, han sido observados, un máximo de cuatro individuos. Las observaciones más recientes, año 1989, constatan la presencia de dos individuos, probablemente una hembra y un inmaduro.
     No se sabe con certeza si estas poblaciones son remanentes de otras más antiguas, o si la presencia de la Cabra Montés es debido a alguna reintroducción (en principio, los hábitat culminícolas del macizo de Horconera, son interesantes para la especie).
     Clase Aves.
     Anas platyrhynchos (Anade Real).
     El ánade real parece mostrar un comportamiento netamente sedentario, considerando la invernada como nula o eventual, a pesar de ser la anátida invernante más abundante (ver Dolz y Gómez, 1988).
Parece ser la única especie de vertebrado ligado a medios acuáticos, si exceptuamos a Rana perezi y a Mauremys caspica, cuyas poblaciones semejan no ser afectadas de forma drástica. Su especial ubiquismo a la hora de seleccionar espacio y alimento (ver p.ej., Amat y Ferrer, en prensa; Dolz y Gómez, 1988), junto a su capacidad de poder reproducirse en ambientes contaminados, han debido ser la clave del éxito de este pato. Es ave sedentaria y puede considerarse de común a abundante, sintiendo predilección por instalarse en arroyos -de mayor o menor importancia- y, antigüamente, en lagunas, hoy día desecadas. Puede llegar a criar, incluso, en olivares siempre que cerca exista una corriente de agua.
     Los agentes controladores de esta especie sería el hombre por caza directa, la desecación de lagunas (contrariamente, en otros lugares de la Subbética, este pato se ha visto favorecido por la construcción artificial de lagunas), la destrucción de la cobertura del bosque de ribera, y alcanzando valores altos, la contaminación de ríos. En cuanto a la predación, salvo la producida a huevos y pollos pequeños (por cuervos y carnívoros terrestres fundamentalmente) debe ser insignificante.
     Neophron percnopterus (Alimoche).
     Poblaciones. Por desgracia, observar la silueta de este bello necrófago es un acontecimiento cada vez más raro. Aproximadamente hace diez años criaba en el término, localizándose más parejas nidificantes en otras áreas cercanas, por lo que su presencia podía ser considerada como bastante común. En el caso de la pareja que nidificaba en Cabra, las contínuas molestias por parte de una explotación a cielo abierto acabó por ahuyentarlas. Las otras parejas localizadas ya dentro del Parque, hoy por hoy, parecen haber desaparecido. Los motivos de este común descenso no son muy claros, si bien, parecen apreciarse las mismas tendencias a nivel peninsular.
     Hace unos diez años, debió existir una población de unos 5-6 parejas nidificantes, desde hace dos no se ha constatado la cría de la especie. Parece haberse observado durante el presente año una pareja de la especie, que habría que seguir para constatar si se afinca definitivamente.
     Problemática y medidas de conservación. El futuro del alimoche no parece ser muy halagüeño, como al parecer ocurre en otras áreas de la Península.
     Alimentación. Su alimentación parece estar basada en la consumición de todo tipo de carroña, desde ratas, ratones e, incluso lagartijas, pasando por conejos afectados por mixomatosis -probablemente, la especie más frecuente- y grandes carroñas. En determinadas ocasiones puede cazar algún tipo de presa no excesivamente hábil.    
     Gyps fulvus (Buitre Leonado).
     Hábitat. El Buitre Leonado ocupa fundamentalmente hábitat montañosos, teniendo una dieta muy específica, al consumir sólo carroña de gran porte, desde cabras hacia especies más voluminosas.
     Poblaciones. El Buitre Común o Leonado sufrió una alarmante reducción de poblaciones debido en primera instancia a la utilización de cebos envenenados; la acción por parte de cazadores desampresivos, junto a una disminución de las cabezas de ganado y una tendencia a enterrar los cadáveres, debió de haber también repercutido de forma notable. Recientemente, ha sido verificado un aumento del tamaño de las colonias. En 1979 fue realizado un censo de buitres que arrojó la cifra de unas 8 parejas nidificantes en las Subbéticas. Diez años más tarde otro contéo indica la existencia de al menos 17 parejas de buitre en cría. Indudablemente, ha debido producirse un aumento de las poblaciones, aunque el incremento real probablemente sea inferior al arrojado por las cifras brutas, debido al sesgo producido, quizás, por un esfuerzo de muestreo diferencial.
     Las tendencias al aumento en las colonias de buitre parece ser una tónica común para toda España. La progresiva no utilización de venenos, junto a una mayor concienciación por parte de los cazadores, podrán haber sido los factores que han contribuído ha este aumento.
     Circus pygargus (Aguilucho cenizo).
     Hábitat. Ocupa habitat humanizados, nidificando en pleno suelo de cultivos esencialmente de gramíneas.
     Poblaciones. Dentro del Parque no nidifica ninguna pareja, restringiéndose su distribución actual ha unos breves puntos del término de Cabra. La población estimada en la comarca debe ser de 1-3 parejas, de las 10-15 de hace no más de 10 años. La situación de esta pequeña rapaz estival parece bastante incierta. Hace no mucho tiempo debió de tratarse de una especie común, e incluso abundante. Hoy quizás críe alguna pareja aislada en algún trigal.
     Problemática y medidas de conservación. La sustitución de las "estepas cerealistas" por olivar, la destrucción de puestas por cosechadoras, los insecticidas, junto a la caza y expolio de nidos, deben ser causas de la inminente desaparición de la especie. La misma disminución de efectivos también parece haberse verificado, al menos, en la región andaluza.
     Aquila chrysaetos (Aguila Real).
     Poblaciones. Que sepamos en estos últimos años no ha criado ninguna pareja dentro del término de Cabra. No obstante, sí conocemos algunos nidos lindando el término, por lo que la presencia del Aguila Real es común. Sin duda alguna esta majestuosa rapaz ha debido criar cuando era más abundante dentro del territorio de Cabra. Algunos puntos suelen ser bastantes frecuentados como dormidero. Actualmente, y debido posiblemente, a una reducción de esos factores las poblaciones de Aguila Real de la Subbética parecen haberse recuperado sensiblemente.
     Problemática y medidas de conservación. La persecución directa por el hombre, por parte de la caza y, más raramente, su expolio para cetrería han debido ser causas principales de la disminución de efectivos. Actualmente, y debido posiblemente, a una reducción de esos factores las poblaciones de Aguila Real de la Subbética parecen haberse recuperado sensiblemente.
     Hieraaetus fasciatus (Aguila perdicera).
     Poblaciones. Una pareja ha estado nidificando, recientemente, en un cortado a escasos metros del fin del término de Cabra. Sin embargo, esta pareja debido, con bastante seguridad, a la caza ha sido exterminada, ocupando su lugar una pareja de Aguilas Reales, aún no adultas.
     Problemática y medidas de conservación. Al igual que para A. chrysaetos, esta área ofrece unas características ecológicas muy aceptables para las querencias de esta especie, por lo que las capacidades de estas sierras para albergar más parejas es considerablemente mayor. La razón por la que este número potencial no se alcanze hay que buscarlas, de nuevo, en una abusiva presión humana. En la actualidad, el Aguila Perdicera parece haber disminuido sensiblemente, aunque, relativamente se mantiene (una mayor concienciación de los cazadores al respeto de las rapaces puede ser la razón de este relativo mantenimiento). Dejando a parte las influencias artificiales sobre la especie, lo dicho sobre factores controladores de poblaciones para el Aguila Real son perfectamente extrapolables para la especie.
     Familia Falconidae.
     Falco naumanni (Cernícalo Primilla).
     Poblaciones. La disminución de sus poblaciones, es quizás una de las más vertiginosas. Actualmente, no cría ninguna pareja dentro del Parque, y en la comarca se estiman nidifiquen unas 27 (año 1987). Hay que tener en cuenta que hace unos 20 años se estima la población de primillas en la comarca en unas 250 parejas. El Cernícalo Primilla, al igual que su congénere ecológico, el Aguilucho Cenizo, esta caminando hacia un lento exterminio. Hace menos de diez años la figura y el grito estridente de este halconcito era más que frecuente en pleno casco urbano. Construcciones como "Las Escolapis", el Instituto y diversas grandes casas, albergan alguna pareja o incluso nutrida colonia de la especia. Hoy día el Cernícalo Primilla ha desaparecido de Cabra.
     Problemática y medidas de conservación. Las causas de desaparición de la especie no están completamente esclarecidas. Con bastante probabilidad un cúmulo de factores está provocando una importante reducción de efectivos, que es extensiva a todo el territorio español. Entre estos, debemos destacar la sustitución de los pastizales (hábitat humano que selecciona) por olivares, las restauraciones de construcciones humanas y monumentos que no tienen en cuenta que una parte importante de esas construcciones y monumentos son precisamente los cernícalos, y, de nuevo, ese fantasma de los pesticidas. Por supuesto, que la caza directa y el expolio de pollos han debido de ser bastante importantes; sin embargo, bajo nuestro punto de vista, sus efectos son insignificantes si los comparamos con los anteriormente mencionados.
     Problemática.
     En Europa, la principal problemática parece estar en la influencia de los residuos organoclorados. Los efectos de los plaguicidas en la zona son completamente desconocidos, aunque, probablemente, no sean tan notorios como en las áreas europeas.
     Sin embargo, la cetrería si puede ser un factor serio como limitador de poblaciones. La alta densidad de halcones debe estar relacionada con la densidad de cetreros.
     La caza directa de peregrinos debe ser un factor a tener en cuenta en la dinámica de sus poblaciones.
     Los cambios en el hábitat no deben haber repercutido negativamente en los contingentes de halcones de las Subbéticas, sino, quizás, favorecidas. La abertura y fragmentación del bosque y matorral mediterráneos, su transformación en tierras de cultivo, lleva pareja la construcción de cortijadas, donde suelen criarse los palomos que luego serán fundamentalmente seleccionados por el peregrino.
     Si debe afectar continuas molestias en las zonas de cría.
     La competencia directa por el alimento con otras rapaces debe ser mínima. Sin embargo, la competencia por ocupar tajos donde nidificar debe ser, probablemente, más importante.
     Falco tinnunculus (Cernícalo Vulgar).
     Con mucho se trata de la rapaz diurna más abundante en la zona. También lo es en Europa donde nidifican unas 250,000 parejas (Gensbol, 1984) y España donde se estimaron en la pasada década unas 30,000 parejas nidificantes (Garzón, 1977). Su eclecticismo a la hora de elegir hábitat y su plegable  y diversificada dieta (datos propios, ver también, Cavé, 1968, Korpimäki, 1985a; 1985b), han debido ser elementos clave de su actual éxito. Puede ser encontrado en todo tipo de hábitat donde un agujero sirva de asentamiento para su nido. Desde la alta montaña, pasando por matorrales, siempre abiertos, olivares, huertas, eriales y, visitando con bastante frecuencia el casco urbano sobre todo al crepúsculo a la búsqueda de murciélagos y gorriones. Puede ser considerada, por consiguiente, como una rapaz muy abundante.
     Las principales causas de destrucción de efectivos del Cernícalo Vulgar parten, como casi invariablemente, por parte del hombre. Al ser la rapaz más abundante también lo es la que con mayor frecuencia cae en manos de cazadores desaprensivos. Especial énfasis hay que disponer al expolio de pollos en nidos y destrucción de puestas. En este caso con menor frecuencia dichos expolios son producidos por cetreros, sino por población normal que los saquean "como animales de compañia".
     El propio número de Cernícalos Vulgares debe ser el limitante más importante de sus efectivos, ya que la competencia interespecífica debe ser baja (Korpimäki, 1985c). Hemos encontrado algunas interesantes zonas donde pueden formar pequeñas "colonias" (3, 4 ejemplares, hasta 6 en una colonia mixta con F. naumanni), ya que se trata de una rapaz con tendencias no territoriales, defendiendo sólo una pequeña zona alrededor del nido (Cavé 1968; Village, 1983).
     Alectoris rufa (Perdiz Roja).
     Poblaciones. Se trata de uno de los herbívoros alados más abundantes y conocidos de la comarca. Mucho se discute sobre si sus poblaciones atienden a un aumento o regresión de efectivos.
     Problemática y medidas de conservación. Con bastante probabilidad plaguicidas e insecticidas deben tener un efecto negativo principalmente sobre el éxito reproductivo, en las zonas de cultivo (olivares, fundamentalmente) donde las perdices son abundantes. El peligro más fuerte -al igual que su congénere la codorniz- puede ser el jabalí. También en fuerte medida una abusiva presión por parte de cazadores puede repercutir en una disminución sustancial de efectivos.

Nido de paloma torcaz en un olivo
     Columba palumbus (Paloma Torcaz).
     La densidad relativa de este enorme palomo no parece ser muy elevada si la comparamos por ejemplo con la cercana Sierra Morena. Probablemente su querencia por áreas profundamente boscosas, hace que la Paloma Torcaz no alcance dentro de la zona de estudio densidades tan apreciables. Sin embargo puede ser considerada como una especie común, que parece haber aumentado sensiblemente sus poblaciones en los últimos años. Las poblaciones parecen ser sedentarias y en invierno no parece constatarse ningún aumento visible en número, por lo que puede que la invernada en esta zona debe ser, cuando máximo, residual.
     Aunque ligada a zonas boscosas, suele encontrarse en ocasiones en hábitat humanos. La caza de la Paloma Torcaz no se haya muy arraigada en la zona, por lo que no es un factor tan importante de control de poblaciones. Tampoco la depredación debe ser notoria. Sin embargo, la degeneración del bosque si debe ser un condicionante primaria a la hora de fijar su abundancia.
     Caprimulgus ruficollis. Chotacabras Pardo.
     Poblaciones. cuyas poblaciones son difíciles de precisar, considerando que debe tratarse de una especie de común a escasa.
     Problemática y medidas de conservación. Sus hábitos de nidificación, invariablemente ligados al suelo, hacen del chotacabras una especie sensible a una irrupción desmedida de jabalíes, los cuales, en condiciones de explosión demográfica, pueden provocar graves daños por destrucción de polladas. Otro factor directo, limitante de poblaciones puede ser la alta mortandad por atropello que presenta la especie. Es de preveer una influencia negativa de insecticidas organoclorados.
     Apus melba. Vencejo Real.
     Hábitat. En contraste con la especie anterior, este vencejo de mayor tamaño, no presenta una querencia hacia los hábitat humanizados. Sus colonias, de tamaño variable, son situadas casi invariablemente en paredes verticales o entradas de cuevas o grandes oquedades; no obstante, existen algunos datos de cría en torres de iglesias elevadas, aunque no en el área de estudio (datos propios).  si bien, se haya prácticamente circunscrito a la montaña y bosques aledaños, donde capturar los insectos voladores que forman parte de su dieta.
     Poblaciones. Debido a la acusada geografía de la zona, el vencejo real posee unas poblaciones relativamente numerosas;
     Fenología. Se trata de una especie estival, con migración postnupcial, en ocasiones bastante tardía.
     Apus apus. Vencejo Común.
Ave muy abundante en la zona de estudio, que ha sido beneficiada por la acción del hombre. En efecto, el vencejo se ha aprovechado de la construcción de ciudades, al nidificar con bastante facilidad bajo las tejas de las casas, de tal forma, que actualmente su hábitat de nidificación, se restringe al casco urbano en la zona de estudio, no encontrando, hasta el momento, ningún caso seguro de nidificación en cortados, su originario hábitat de cría. No obstante, las poblaciones de  vencejo común parecen haber verificado una importante reducción de efectivos. Los nuevos tipos de techado que hacen bastante difícil la instalación de nidos, junto a la utilización de productos químicos nocivos han debido de ser los dos principales factores que han provocado dicha reducción. La predacción no debe ser un factor especialmente importante.
     Tyto alba. Lechuza Común.
     Problemática y medidas de conservación. Con la roturación del terreno, la lechuza debió ver favorecidas sus poblaciones, en detrimento de otros búhos más forestales (Asio otus, Strix aluco). Sin embargo, en la actualidad las lechuzas están entrando en un periodo crítico. Como en la mayoría -o en la totalidad- de los casos, las razones de esta alarmante disminución de poblaciones de lechuzas puede ser consecuencia de un gran cúmulo de variables, por lo que esclarecer los motivos más importantes no deja de ser una empresa aleatoriezada. Entre las causas que están provocando una reducción de efectivos de lechuza en la zona de estudio caben destacar: la destrucción directa de adultos y pollos, la disminución de cortijos disponibles para su cría, el empleo de raticidas y la posible disminución actual de las poblaciones de micromamíferos -las presas que selecciona- lo que debe estar relacionado con que el número medio de pollos que llegan a volar es sustancialmente el mínimo registrado para toda Europa. Secundariamente, los efectos del tráfico rodado debe ser también un factor a tomar en cuenta. Adicionalmente, razones intrínsecas naturales a la pobreza y bajo peso medio de los micromamíferos mediterráneos pueden ser un elemento contribuyente.
     Otro factor que podría llegar a ser muy significativo en la limitación de efectivos es la disminución de las cortijadas que ofrecen cobijo potencial para la reproducción de la lechuza. En efecto, el abando de estas cortijadas debió provocar un aumento en la disponibilidad de espacios para la cría; sin embargo, en la actualidad estos mismos cortijos van derruyéndose lentamente eliminando su protección y, por tanto, atractivo para las lechuzas.
     La instalación de cajas nidos adecuadas para la especie (ver Colvin,!!!) pueden servirle de ayuda. Este procedimiento ha dado excelentes resultados en las poblaciones de lechuzas del norte de América (Colvin,!!!).
     La predación difícilmente debe ser un factor limitante de sus poblaciones; sin embargo, el Búho Real (Bubo bubo) puede capturarla con cierta frecuencia.
     Alimentación. La Lechuza es un depredador especializado en la captura de micromamíferos (ratones, topillos, ratas jóvenes y musarañas); si bien cuando las poblaciones globales de éstos escasean, pueden presentar un marcado tinte oportunista, incorporando en su espectro trófico (aves, insectos, anfibios y reptiles).
     Bubo bubo (Búho Real).
     Hábitat. Ocupa las zonas más agrestes de la sierra, donde nidifica en cortados y frecuentemente en puntos, sor­prendentemente accesibles, muy densos en vegetación y pedre­gosos, buscando con frecuencia orientaciones apropiadas que favorezcan un microclima más adecuado (Olsson, 1979). La gran cantidad de tajos, que propician una gran disponibilidad de lugares idóneos de cría, junto a la abundancia del conejo -la presa que selecciona-, permiten una elevada densidad relativa de Búhos Reales.
     En las áreas potenciales los búhos reales de la zona de estudio deben presentar un empaquetamiento mucho ma­yor que los presentados por la bibliografía, teniendo sin duda alguna territorios de radios de acción muy inferiores a los 4-5 kilómetros, encontradas por Olsson (1979) para los búhos suecos. De nuevo, la alta disposibilidad de tajos y presas idóneas debe provocar una reducción del espacio vital necesario.
     En ocasiones han sido observados búhos reales a al­titudes comprendidas entre los 600-700 metros, con bastante posibilidad de nidificación.
     Poblaciones. Sin duda alguna, el Búho Real o gran duque, pasa por ser uno de los vertebrados más característi­cos de las Subbéticas Cordobesas, alcanzando densidades real­mente interesantes.
     Problemática y medidas de conservación. Sin em­bargo, la abusiva caza directa de ejemplares adultos y la destrucción de polladas enteras, no permiten que el búho pueda alcanzar densidades mayores. Realmente, la depredación humana con respecto al Búho Real llega a ser alarmante, cono­ciendo docenas de casos en los que esta rapaz es abatida por cazadores desaprensivos, o destruídos impunemente sus nidos.
     Hemos observado, en una ocasión la destrucción de los huevos de una nidada completa de búho real por un carní­voro no determinado. Algunos autores (p.ej. Olsson, 1979) se­ñalan como una de las causas principales de fracaso reproduc­tivo, la predación por parte de zorros y tejones.
     La contaminación por productos organoclorados (PCB, DDT) y metales pesados (Hg), principalmente, debe ser objeto de estudio. Bastantes autores señalan la importancia de la influencia de estos productos en el éxito reproductor de la especie, provocando en dosis elevadas, incluso, la muerte di­recta de los adultos (ver p. ej., Odsjö 1973, Olsson, 1979).
     La accesibilidad de sus nidos, hacen de la especie muy susceptible de fracaso reproductivo, por distintos tipos de perturbaciones humanas, desde los observadores de la Natu­raleza, pasando por los senderistas o escaladores. En este sentido, el formidable y meticuloso trabajo de Olsson (1979) señala estas últimas causas como las responsables de la pér­dida de una importante fracción de nidadas perdidas.
     Athene noctua. Mochuelo común.
     Distribución. Prácticamente ocupa toda la comarca de la Subbética, excepto quizás las cumbres del Macizo de Horconera.
     Problemática y medidas de conservación. Al contrario que sus congéneres la lechuza y el búho, el mochuelo no parece ser tan directamente perseguido por el hombre; sin embargo, puede parecernos sorprendenta la alta mortandad, sobre todo juvenil, producida por atropellos en la carretera. No podemos precisar si la dinámica anual de sus poblaciones tienden a un aumento o disminución.
     Se puede considerar, por el momento, al mochuelo común como la rapaz nocturna menos amenazada.
     Jynx torquilla. Torcecuello.
     Distribución. En lo que respecta a la zona de estudio, han podido ser localizados dos nidos y otros dos puntos donde con bastante seguridad ha nidificado la especie. Los cuatro puntos comprenden hábitat completamente distintos, con la semejanza de la existencia de una profusa vegetación arbórea. Una de las parejas fue localizada en el Parque Alcántara y Romero, nidificando sólo un año. También ha sido localizado en bosque de ribera rodeado por olivar, zona de huerta húmeda y, finalmente, en sotobosques-bosques de encina, cornicabra, majuelo y arces.
     Poblaciones. Ave sumamente discreta, a menudo, sólo ha podido ser localizada por su característico reclamo. Debido a este comportamiento pasa enormemente desapercibida, por lo que el conocimiento actual sobre su distribución, estatus y fenología pasa por ser uno de los más oscuros de las ornitofaunas ibéricas. Su densidad relativa debe considerarse de escasa a rara.
     Fenología. Es probable que se encuentren individuos de torcecuello pertenecientes a los cuatro taxones fenológicos considerados: sedentarios, migrantes, estivales e invernantes; siendo probable que tal disparidad de condiciones sea provocada por un comportamiento errático de la especie por la zona.
     Chova piquirroja. Pyrrhocorax pyrrhocorax. Córvido colonial que en relación a otros miembros de la familia puede considerarse especialista en cuanto a alimentación y elección de hábitat se refiere. Con respecto a este último, señalar que se encuentra exclusivamente en aquellos ambientes donde existan desplomos donde criar. Las Sierras Subbéticas, al ser ricas en este tipo de hábitat, alberga una importantísima población de chovas piquirrojas, cuya distribución se haya relegada a las montañas europeas.
     Mirlo acuático. Cinclus cinclus. Pájaro rechoncho de costumbres netamente acuáticas. Probablemente desaparecido de la comarca a causa de la contaminacion de las aguas y la destrucción del bosque de ribera. Las últimas citas de la especie datan de hace unos 10-12 años. El mirlo acuático es un pájaro susceptible de desaparición general a no ser que se tomen medidas con respecto a la calidad de agua y la conservación de los ambientes ripícolas.
     Acentor alpino. Prunella modularis. Visitante invernal del Parque. Su situación en España es bastante precaria, debido, en parte, a su distribución relegada a unos pocos macizos de la Península. Las áreas de invernada cumplen un papel primordial en la conservación de la especie; siendo determinados picos del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, bastante frecuentados por el acentor alpino como cuarteles de invernada.
     Curruca capirotada. Sylvia atricapilla. Durante el invierno, es sin duda, el ave más abundante recibiendo gran cantidad de contingentes centroeuropeos. Tal elevada densidad invernal, no es producto sino de la mayor disponibilidad de frutos (en este caso aceituna) y frutos de mayor calidad energética; por lo que su aumento poblacional ha sido debido al oportunismo de la especie. Sin embargo, por lo que más denota la curruca capirotada es por la existencia de varias parejas reproductoras, en determinados enclaves ripícolas (riberas de los ríos) bien conservados. La curruca capirotada es otro ejemplo del caracter isla del Parque, puesto que a medida que avanzamos hacia el sur la nidificación de la especie es mucho más rara.
     Roquero rojo. Monticola saxatilis. Bello pájaro del tamaño de un zorzal, cuya distribución se relega a montañas de determinada altura. Nidifican algunas parejas dentro del Parque, probablemente, las únicas de la provincia de Córdoba.
     Mirlo capiblanco. Turdus torquatus. Al igual que el acentor alpino, se trata de un pájaro invernal. El encontrar zonas adecuadas donde pasar con éxito el periodo invernal es crucial para la especie. Se encuentra con cierta abundancia en las montañas más altas del Parque, formando grupos nutridos y, al parecer, bastante estables. La importancia de la presencia invernal de mirlo capiblanco aumenta considerando que la zona andaluza más propicia, Sierra Nevada, está sufriendo un acoso continuo,   que hará disminuir las posibilidades de supervivencia de la especie.
     Gallipato. Pleurodeles waltl. Gran tritón de distribución escasamente peninsular. En las Subbéticas es relativamente frecuente.
     Galápago europeo. Emys orbicularis. Se trata de una tortuga dulceacuícola que, al contrario que su pariente el galápago leproso (Mauremys caspica), es mucho más sensible a la contaminación. Datos actuales sobre la existencia de este bello galápago no existen, datando las últimas observaciones sobre 1984. La distribución en la provincia de Córdoba es muy escasa. Particularmente, ha sido observada en el Parque Natural del Río Yeguas.
     Salamanquesa rosada. Hemidactylus turcicus. Pequeña salamanquesa de distribución circumlitoral. Encontrada en varias ocasiones en el casco urbano de Cabra. Se trata de una de las poblaciones más norteñas de la especie.
     Eslizón tridáctilo. Chalcides bedriagai. Reptil de distribución restringida a la Península Ibérica, es pues, un endemismo hispánico. Su abundancia hace pocos años era extraordinaria en los poldjes de montaña, donde encontraba un hábitat idóneo. En la actualidad, el cambio de drenaje de dichos poldjes ha provocado sustanciales cambios en la estructura y evolución temporal de la vegetación, que parecen haber comportado una importante reducción de poblaciones de este interesante lagarto casi ápodo.


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